En el salón donde se
celebraba el baile, Yugo y Amalia bailaban. De pronto Armand cogió a
Ami del brazo y la sacó de la sala.
-¡Oye!-dijo la
princesa-¿Qué te crees que haces?
-¿Dónde está
Evangelin?
-No lo se, dijo que
tenia ganas de irse ya y Pinpan se ofreció ha acompañarla a su
habitación.
-Ven conmigo.
-¡Espera! Que yo
quiero volver al baile.
Los dos hermanos
caminaron por los pasillo hasta encontrase a unos metros de la
pareja.
-Espera- dijo Eva-
viene alguien..
Antes de que acabara
la frase Tristepin abrió la puerta, cogió a Eva del brazo y la
metió dentro de la habitación, pero cayeron al suelo.
Cuando se encontraron
frente al umbral de la puerta, el príncipe llamó a la puerta:
-¡Eva!, ¿Estas hay?
-..Responde...-Dijo
Pinpan
-Si, estoy
cambiándome, ¿Qué ocurre?
-Nada realmente, solo
quería asegurarme de que ese Yopuka no te había hecho nada.
-Armand, estoy bien,
puedes irte.
-¿Estas segura?...si
quieres..podemos pasar la noche juntos...
-Armand...¿Estas
ebrio?
-S-si, pero solo un
poco eh.
-Si eso mañana
hablamos, cuando estés sobrio y tal.
Amalia cogió a Armand
y se lo llevo de nuevo hacia el baile.
-A faltado poco- dijo
Tristepin.
Entonces miró a Eva,
el se encontraba encima de ella. La miro estaba sonrojada, con el
vestido un poco subido dejando entre ver hasta los muslos.
-S-si
-¿Por donde nos
habíamos quedado?-Él empezó a acercarse a la chica
-¿Q-que por donde
n-nos habíamos q-quedad...-al ver que el cada vez se acercaba más,
sus mejillas se tornaron rojas. Sus respiraciones chocaban y
entonces... Le cogió la cabeza y la besó en la frente.
-Si te besara ahora,
no podría disfrutar de esas caras tan lindas que pones cuando crees
que voy a besarte, a si que si lo hago de esta forma...podre
divertirme mucho más.
-Eso significa que...
¿Nunca vas a besarme?, si no que solo te acercaras y cuando casi lo
hallas hecho, te apartaras solo para reírte de mi...
-Yo nunca dije eso.
-Es lo que estas dando
a entender.
-Pues entonces, me
entendiste mal. Claro que voy a besarte, solo que, antes de que eso
pase pienso disfrutarlo todo lo que pueda hasta que pasemos al
siguiente nivel.
-¿No es eso injusto
para mi? Tu tienes lo que quieres pero yo solo me quedo con cara de
idiota esperando a que algún día me beses.
-Esta bien, ¿Y qué
quieres a cambio?
-¿Qué te parece
esto...?
En ese mismo momento
ella lo tumbo en el suelo, quedándose ella encima. Se acerco a su
oreja y se la mordió dulcemente. De repente la cara del héroe se
sonrojo.
-A si que el valeroso
héroe tiene cosquillas en la oreja- comenzó a reírse.
Después de eso
decidieron pasar la noche juntos. Ella se puso el pijama, y él
simplemente se quito la parte de arriba y los zapatos.
Cuando amaneció Yugo
fue a la habitación de Amalia. Tristepin no durmió en su cuarto, y
no sabían donde estaba.
-Tranquilo Yugo, veras
como lo encontramos.
-A lo mejor Eva sabe
donde estas.
-Si, tienes razón,
vallamos a preguntarle...